Berserkr . El declive de la máscara humana

Cuando el mundo era joven y los rayos de sol sorteaban indolentes la maleza derramándose sobre la hojarasca primigenia, los cazadores, ocultándose entre las sombras, acechaban a sus presas con fría constancia. Necesitaban la caza para sobrevivir. Y para conseguirla debían adquirir destrezas extraordinarias. Grandes y hábiles fueron sus maestros:[…] >>