El caballero del león

caballero Sir-Ivain

La magia, el valor y el sentimiento de los antiguos tiempos medievales imponen su presencia con una obra que hará las delicias de los más exigentes buscadores de aventuras en su estado más puro. Porque, ciertamente, la verdadera aventura destila por las páginas de El Caballero del León, poema escrito por el champañés Chrétien de Troyes (1130 – 1190) a finales del siglo XII. Es una lectura que nos transporta a momentos legendarios en los que el deseo de vivir y de hallar la auténtica espiritualidad hinchaban los corazones de los caballeros andantes.

caballero

Portada de “El Caballero del León” (Alianza Editorial, 2000).

El ejemplo de Yvain, esforzado protagonista, hombre íntegro donde los haya, no es una excepción. Sus aventuras se recogen en páginas rebosantes de una rica retórica apta para los más finos paladares cortesanos. En ellas se aúna todo el bagaje fantástico y fabuloso de sus predecesores, tales como Wace o Geoffrey de Monmouth. Chrétien de Troyes, gran conocedor de la vida palaciega por pertenecer a la corte de Champaña, combina con soltura y gracia las aventuras de un caballero cuyas andanzas se desarrollan tanto en las fastuosas salas de la corte del rey Artús como en los umbríos y cimbreantes bosques que invitan a los arrepentidos caballeros a expiar los pecados entre sus intrincadas espesuras. Pues en ellas tiene lugar uno de los pasajes claves de la historia, donde Yvain libera a golpe de espada a un león atrapado entre los anillos de una serpiente escupidora de fuego. El animal demostrará su agradecimiento de una manera tan digna y fiel que nada tiene que envidiar al juramento de fidelidad que los recién nombrados caballeros rinden ante su señor. De este modo el león se hará inseparable compañero de su salvador, completando la figura arquetípica del héroe donde se simboliza su unión con la naturaleza bajo la elegante apariencia del más fuerte de los felinos. Pero no sólo contamos con elementos épicos y tiernos en nuestra historia: el arrepentimiento, el simbólico descenso a los infiernos que todo verdadero héroe debe sufrir si quiere encontrarse a sí mismo, es uno de los pasos obligados del caballero. Esto y más le aguarda al lector que acompañe a Yvain en su vagar por tierras teñidas de magia, a través de un mundo donde la vida es una constante aventura.

 

© 2016, Maikel. All rights reserved.

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *